El Ministerio de Hacienda ha dado un nuevo paso en su estrategia de intensificación del control fiscal. A través de la reciente Orden HAC/747/2025, se introducen importantes novedades en materia de declaraciones informativas, con especial atención al uso de tarjetas de crédito, débito y otros instrumentos de pago electrónico.
Esta medida, que desarrolla el Real Decreto 253/2025, tiene un claro objetivo: mejorar la trazabilidad y supervisión de los movimientos económicos de ciudadanos y empresas, ampliando el acceso de la Administración a información financiera relevante.
Modelo 174: todas las tarjetas bajo la lupa
La principal novedad es la creación del Modelo 174, denominado Declaración informativa sobre todo tipo de tarjetas. A través de este nuevo modelo, las entidades emisoras deberán reportar anualmente las operaciones realizadas con cualquier tipo de tarjeta.
La obligación de declarar se aplicará únicamente cuando el importe total de cargos o abonos anuales en la tarjeta supere los 25.000 euros. En caso contrario, no será necesario incluir esa tarjeta en la declaración.
La declaración tendrá periodicidad anual y deberá presentarse entre el 1 y el 31 de enero del año siguiente al que se refiera la información. Por tanto, las operaciones realizadas en 2026 deberán informarse en enero de 2027.
Otras novedades: más información y más frecuencia
La Orden Ministerial no se limita al Modelo 174. También modifica y amplía otros modelos informativos existentes, elevando el nivel de exigencia para las entidades financieras y los operadores económicos:
Modelo 196: Hasta ahora era un resumen anual, pero a partir del 1 de enero de 2026 se convierte en una declaración mensual sobre cuentas en instituciones financieras.
Modelo 181: Este modelo se renueva para convertirse en la declaración informativa de préstamos y créditos, así como operaciones financieras vinculadas a bienes inmuebles. Su periodicidad será anual, pero con un alcance subjetivo más amplio.
Modelo 170: Relacionado con operaciones de cobro mediante tarjetas, este modelo se transforma en una declaración mensual para empresarios o profesionales adheridos a sistemas de gestión de cobros con tarjeta. Además, incorpora una novedad relevante: la obligación de informar sobre pagos asociados a números de teléfono móvil.
Objetivo: Trazabilidad total.
El conjunto de medidas que entrará en vigor en enero de 2026 busca aumentar la transparencia financiera, dificultando prácticas elusivas o evasivas a través de tarjetas, cuentas no declaradas o estructuras financieras complejas. También permitirá a la Agencia Tributaria cruzar información más rápidamente y detectar inconsistencias entre movimientos financieros y declaraciones fiscales.
Este nuevo marco supone una carga administrativa notable para entidades financieras y operadores económicos, que deberán adaptar sus sistemas de información para cumplir con los nuevos requerimientos.
Un salto en el control fiscal que afecta a todos
Aunque la mayoría de estas obligaciones afectan directamente a entidades emisoras, financieras o profesionales, los contribuyentes deben ser conscientes de que la capacidad de Hacienda para supervisar operaciones se amplía significativamente. Especialmente en el caso de actividades empresariales donde el uso de tarjetas es frecuente.