Préstamo socio-sociedad: ¿Capitalizar?

Es bastante habitual encontrarse situaciones en las que los socios realizan aportaciones a la sociedad para cubrir necesidades puntuales de tesorería. Estas aportaciones se registran en la cuenta contable 551 “cuenta corriente con socios y administradores”, reflejando la deuda de la sociedad con ellos. Sin embargo, si la empresa no está en condiciones de devolver estas aportaciones, una solución viable y fiscalmente eficiente es transformarlas en capital social. Esta medida no solo fortalece el balance de la empresa, sino que también mejora su imagen frente a entidades bancarias y otros posibles inversores

Existen dos maneras de convertir los préstamos de los socios en capital propio de la empresa:

  1. Ampliación de capital:

  • No tributa en Operaciones Societarias.
  • La operación no genera ingresos para la sociedad, ya que simplemente se cancela la deuda con los socios y se aumenta el capital social.
  • Para el socio aportante, la conversión del préstamo en capital solo implica un incremento en el valor de adquisición de sus participaciones.

  1. Aportación a la cuenta contable 118 (fondos propios)

  • Es más económica, ya que no implica gastos notariales ni de Registro Mercantil.
  • No tiene costes fiscales, con efectos similares a los de la ampliación de capital.
  • Solo es válida si todos los socios realizan la aportación en la misma proporción a su participación en el capital social. Si la deuda corresponde solo a un socio o a varios en proporciones diferentes a su participación en el capital, puede haber repercusiones fiscales. En este caso, la condonación de deuda podría considerarse una donación a los socios que reciben el beneficio de dicha aportación.


Convertir los préstamos de los socios en capital presenta varias ventajas, entre la que destacamos el evitar los intereses que se generarían y que supondría una mayor tributación en el IRPF de los socios.

Ante la imposibilidad de devolver el préstamo a los socios, la capitalización de la deuda se presenta como una solución eficiente tanto a nivel financiero como fiscal. Según las circunstancias de la empresa podrá optar por hacerlo de una u otra manera. En cualquier caso, contar con asesoramiento experto es clave para garantizar que la operación se realice de la mejor manera posible.