¿Cómo afecta la inflación a tu declaración de la renta?

La inflación afecta al poder adquisitivo de los ciudadanos debido a que los sueldos no se actualizan conforme a las subidas de precio. Esta situación también genera unos efectos fiscales que perjudican al contribuyente, entre los que destacamos los siguientes:

  • Al aumentar los salarios para compensar la inflación, algunos contribuyentes pueden pasar a tramos impositivos superiores sin que su poder adquisitivo real haya mejorado.Esto implica pagar un mayor porcentaje de impuestos, lo que reduce el beneficio neto del aumento salarial.
  • Muchas deducciones y beneficios fiscales no están ajustados a la inflación, lo que significa que su valor real disminuye con el paso de los años.
  • El mínimo personal y familiar exento de tributación queda desactualizado.
  • Con el aumento de los alquileres debido a la inflación, los arrendadores pueden ver incrementados sus ingresos y, por tanto, su carga fiscal. Sin embargo, los gastos deducibles pueden no haber aumentado en la misma proporción, lo que reduce la rentabilidad neta del alquiler.


La inflación elevada plantea nuevos desafíos para los contribuyentes en la declaración de la renta, ya que conlleva que cada vez más gente pague más impuestos al no tenerse en cuenta el incremento del coste de la vida. Aquí es donde entre en juego el concepto de deflactación del IRPF.

¿Qué significa deflactar el IRPF?

El IRPF es un impuesto progresivo, por lo que cuanto más ganas más alto es el tipo impositivo aplicable. El problema es que los tramos de los gravámenes del IRPF no se ajustan automáticamente a la inflación. Deflactar consiste en eliminar de un valor monetario los efectos producidos por los cambios en los precios (inflación). Por lo tanto, deflactar consiste en ajustar el porcentaje de los tramos de la renta al dato de la inflación. En el caso del IRPF sirve para que, aunque el salario suba, se siga pagando el mismo porcentaje real de IRPF. Es decir, que no aumente la presión fiscal.